Esta es una recopilación de trucos caseros que esperamos os ayude a solucionar algunos problemas de la limpieza de nuestro coche de una manera sencilla y barata
Consejos caseros para limpiar cristales y espejos
Los cristales merecen un cuidado especial como todo, para que se vean limpios, brillantes, y reflejen mejor la luz. Claro que hay muchos productos en el mercado pero tal vez ninguno te ha dado el resultado que buscabas. Por eso, hoy te traemos consejos caseros para limpiar cristales y espejos sin gastar más dinero del necesario.
Por ejemplo, para desengrasar y dar brillo a las piezas de cristal o vidrio puedes preparar una mezcla de agua y un poco de vinagre para limpiarlos. Así podrás borrar las marcas del tiempo y lo que es peor, las huellas que siempre quedan marcadas.
Para dar brillo a las superficies de vidrio como las mesas un truco casero muy útil es preparar una mezcla de vinagre blanco, amoniaco y agua, todos en parte iguales. Esto funciona como un limpiador que se evapora muy rápido y devuelve el brillo en pocos segundos. Es genial para quitar las marcas de botellas y vasos.
Si quieres renovar una pieza de este estilo no debes olvidarte del alcohol. Este material que todos tenemos en casa desinfecta y desengrasa al instante además de limpiar en profundidad. Y como se evapora en pocos segundos no tienes que tener miedo de usarlo.
Algunos espejos y cristales se suelen ensuciar con mayor frecuencia debido a los vapores se pueden limpiar fácilmente con una solución compuesta por 2/3 partes de agua y una de vinagre blanco. Lo ideal para pasar la preparación es utilizar papel que no deja marcas ni pelusas como los trapos y paños.
Siempre hay manchas que se los hacen imposibles quitar. Una de ellas es el alquitrán. Por eso para el día de hoy te contamos como poder limpiar estas manchas dependiendo del lugar en que se hicieron. Cada material merece un tratamiento diferente. Así que, antes estropear la superficie a limpiar más de lo que está, sigue leyendo el post.
Las manchas de alquitrán sobre fibras sintéticas son las mas sencillas de sacar. las lonas de playa, por ejemplo, están realizadas en fibras sintéticas. Para quitar las manchas frota aceite de oliva sobre ella, y después lávala con agua y jabón.
Otras manchas de alquitrán comunes es sobre las alfombras o moquetes de algodón. Estas se limpian frotando con un cepillo de dientes o con un trapo, impregnados en tetracloruro de carbono o tricloretileno. Una vez que la mancha se va se lava con un jabón especial para alfombras y se termina secando con secador de pelo.
A todos nos ha pasado alguna vez de manchar la ropa con un bolígrafo. Tal vez haya sido una simple raya o un gran manchón en caso de que se te haya explotado el bolígrafo. De cualquiera de las dos maneras, no creas que esa prenda ya no tiene solución. Hoy te contamos varias recetas que podrás aplicar para este tipo de manchas.
Si se te ha manchado ropa o tela con tinta o tiene rayones de bolígrafo, una de la opciones que puedes tener en cuenta es calentar una olla con leche y luego sumergir la prenda hasta que la mancha desaparezca. Luego se procede a lavar la prenda como de costumbre.
Otra opción es utilizar laca para el pelo. Se aplica sobre la mancha y, una vez seca, se cepilla la zona con una solución de dos cucharadas de vinagre y cuatro de agua, ten en cuenta el material de la prenda. Si es muy delicada te va a convenir realizar el primer tratamiento.
Las manchas de bolígrafo también suelen desaparecer al tratarlas con alcohol. Para las de tinta, emplea jugo de limón o leche caliente y frota con suavidad hasta que la tinta se diluya. Si se trata de un tejido delicado, diluye el jugo de limón con un poco de agua para que sea menos agresivo a la prenda.
Ten en cuenta estos consejos, sobretodo para la ropa de los niños. Estas manchas son muy comunes en la ropa. Para ahorrarte varios dolores de cabeza ya sabes que hacer.
No sé por qué, pero de pequeños todos hemos tenido esa espantosa costumbre de pegar calcomanías por todos lados. En las paredes, los muebles, las ventanas… y a nuestras madres las enfurecía. Pero lo bueno es que estamos nosotros para hacerte las cosas más fáciles. Y en esta ocasión, te contamos cómo sacar esas feas calcomanías de las ventanas de manera sencilla y rápida.
Materiales:
Agua
Harina
Vinagre
Agua y jabón
Paso a paso:
Primero moja la calcomanía con los dedos con agua.
Luego pásale harina por la calcomanía que se pegue.
Luego con vinagre despega la calcomanía.
Luego lava con agua y jabón.
Todos te dirán que la rapidez es la clave para borrar todo rastro de manchas en los tapetes o alfombras. Pero no podemos generalizar, y en esta ocasión te contamos que las manchas de barro son una de las manchas que no las podemos trabajar al instante.
En los días de lluvia es prácticamente imposible no manchar las alfombras con los zapatos sucios. Y es una cosa que realmente molesta. Lo mismo pasa cuando los chicos llegan de hacer deporte o de un día al aire libre en el parque.
Para quitar el barro debemos frotarlo cuando se seque y frotar con una mezcla compuesta por un litro de agua y una cucharada de amoniaco.
Luego aclaramos con abundante agua para librarnos del olor de este producto, que también lo podemos encontrar en el mercado con aroma a limón, mucho más llevadero. Cuidado al usar el amoniaco, debemos utilizarlo con una buena ventilación.
El resultado depende del tipo de mancha y del tiempo que pasa desde que la moqueta se manchó hasta que la limpiamos. Puede que no quede completamente impecable, pero es lo mejor que puedes hacer.
Todos sabemos que a la hora de elegir un sofá, silla o sillón, el atractivo del cuero y las pieles es verdaderamente irresistible. Y es que este material nos brinda comodidad, calidad, y por sobre todo, mucha elegancia y sofisticación. Pero como todo, hay que saber cuidarlo y limpiarlo.
Recuerda que la piel necesita un determinado grado de humedad, y por ello, se debe evitar en estos muebles una exposición directa a la luz del sol y a cualquier fuente de luz artificial directa o de calor, como un foco halógeno o un radiador. La exposición a la luz y el calor implica una desecación y una menor flexibilidad, lo que puede causar, además, desgarros.
Hay que eliminar el polvo regularmente con una gamuza, y si se ha derramado algún líquido, proceder inmediatamente a la limpieza de las salpicaduras.
Para quitar las manchas hay que emplear un producto específico; primero se debe elegir una zona no visible para comprobar que, al frotar, no pierde color ni quedan cercos y, si el trapo se tiñe del tono de la piel, interrumpir inmediatamente la limpieza.
Via: hogartotal.com